Abandonar la lucha,
abrazar con amabilidad, sin juzgar a nuestra historia, a nuestros monstruos.
Cuando las personas se enganchan con sus eventos internos
que le generan malestar, estos reaccionan como si de algo real se tratase,
poniendo en marcha todo tipo de conductas para deshacerse de ese malestar, tal
y como lo haría con un evento externo. Esto es lo que se conoce como Trastorno
de Evitación Experiencial (TEE). Refiriéndose a un patrón inflexible y rígido
de eliminar o escapar de los eventos privados (pensamientos, emociones,
recuerdos) que generan malestar y situaciones que pudieran generarlos.
Lo contrario de la evitación es la aceptación. La aceptación
es un elemento clave para generar flexibilidad psicológica.
Permitir, estar dispuesto a estar en contacto con todos
aquellos eventos que nos generan malestar justo en el momento en el que se da,
tal y como es, sin tratar de modificarlos o eliminarlos.
Dirigiendo nuestros
actos hacia las cosas que valoramos.
Dolor + Resistencia =
Sufrimiento sucio.
Dolor + Aceptación =
Sufrimiento limpio.
La aceptación es una gran herramienta para hacer frente a la
evitación experiencial. Además de la única forma de seguir adelante en nuestras
vidas, total, la vida no siempre es un camino de rosas, y hay dolor, no podemos
centrarnos en él, hay que aceptarlo para seguir adelante.
Ejercicio de
promoción de la aceptación en consulta
Metáfora del invitado
molesto
T: Bueno Juan, por lo que me describes, tu situación podría
asemejarse mucho a esta situación que te voy a contar: Imagina que estas
celebrando una fiesta en tu casa donde están todos tus amigos, familiares,
compañeros de la universidad, etc. Y de repente, te giras y ves que tu vecino,
aquel chico que siempre te esta increpando e insultándote cuando te ve por el
barrio está en tu fiesta. ¿Qué harías, Juan?
C: Pues, no sé, me acercaría a él y lo echaría.
T: Muy bien, imagina que lo invitas a irse de la fiesta y tú
continuas disfrutando de la fiesta. Pero… al cabo de unos minutos, tu vecino ha
vuelto a entrar, y ahora además viene con dos amigos más. ¿Qué harías ahora?
C: Los volvería a echar y cerraría la puerta.
T: ok, pero tus invitados aún están llegando y si cierras la
puerta vas a tener que estar atento y abrir cada vez que un nuevo invitado llegue.
Además en una de esas veces puede volver a entrar tu vecino, ¿no?
Oye Juan! Estos invitados molestos que no dejan de
increparte… ¿a qué se asemeja a la situación que te trae por consulta?
C: A mi ansiedad, a los pensamientos de que voy a fracasar, que
me va a temblar la voz, etc.
T: Y al igual que haces con los invitados, ¿cuánto tiempo
llevas intentando echar a esos pensamientos? ¿Te ha funcionado?
C: No la verdad, que no.
T: Juan, ¿Qué podemos hacer entonces con esos invitados
molestos? ¿Qué quieres hacer tú en la fiesta?
C: Yo lo que quiero es pasármelo bien, hablar con mis
amigos, etc.
T: Bien, ¿qué te parece que dejemos entonces que los
invitados molestos estén en la fiesta y tú hagas lo que quieres hacer?
C: Vale
Ejercicios
1. Realiza un breve comentario crítico del contenido
anteriormente presentado sobre la Aceptación experiencial.
2. A raíz de lo aprendido en clase, realiza un dialogo entre
terapeuta y cliente donde se aprecie el proceso de de aceptación.

1. La diferencia entre sufrimiento sucio y limpio despierta una curiosidad sobre cómo diferenciarlos, porque a veces nos cuesta momentáneamente distinguirlos puesto que algunos pensamientos están tan arraigados y enganchados a un discurso mental que realmente ya a veces nos olvidamos del origen del hecho que nos causo sufrimiento limpio y de lo que hicimos en su momento para acabar con dicho sufrimiento. Por eso educarnos en aceptar es una herramienta básica, evocando el origen de tal sufrimiento y solucionarlo en el aquí y el ahora.
ResponderEliminar2.
T: José la ultima vez que nos vimos me contaste que te habías sentido muy mal al hacer la memoria de tu Practicum ¿no? y que no sabes si te merecerá la pena tanto sufrimiento.
C: Así es.
T: ¿Y que hiciste al respecto?
C: Hice lo que me dijiste en la pasada sesión:
Quité el Internet de mi ordenador, le quité la wifi a mi móvil y le dije a mi madre que no podía ayudarla.
T: ¿Y cómo te sentiste?
C: Me sentí mal, empecé a agobiarme no tanto como antes pero no me quité de encima ese malestar.
T: ¿Y eso impidió que hicieras lo que querías en ese momento?
C: No, pero me seguí sintiendo mal. Me sentí muy mal hijo al decirle a tu madre que no le ayudaba.
T: ¿Y que puedes hacer con ese malestar?
C: No lo se, cambiarlo supongo que no.
T: ¿Y entonces? que te dice tu experiencia anterior al respecto
C: Me dice que no puedo cambiarlo.
T: Exacto
T:¿ Entonces que vas a hacer con la Memoria?
C: Pues tendré que hacerla
C: Si la hago, me sentiré mejor
T: Ayer hiciste gran parte por lo que me contaste, ¿te sentiste mejor?
C: No, aumentaron mis miedos.
C: ¿Entonces donde me va a llevar todo esto?
T: No lo se, ¿a que te gustaría que te lleve?
C: A terminar mi Memoría.
El proceso de Aceptación estaría incompleto, podría enganchar con la metáfora anterior pero entiendo que repetirla no enriquece, aun así mas o menos podría tener esa estructura.
ResponderEliminar1.
ResponderEliminarHasta que no he tomado contacto con la terapia de aceptación y compromiso no me había planteado la importancia que tiene la aceptación durante todo el proceso terapéutico.
Nuestra cultura nos inculca la creencia de que para estar bien no podemos tener malestar y que hay que luchar contra él controlándolo con el objetivo de lograr una vida irrealmente feliz.
Creo que aunque pueda resultar paradójico ya que nuestro objetivo dentro de la terapias de tercera generación es justamente no dejar de sufrir, la aceptación de cualquier tipo de malestar nos lleva inevitablemente a su disminución ya que centraremos nuestras fuerzas y atención en otras áreas de nuestra vida que pueden proporcionarnos bienestar suficiente como para contrarrestarlo. Con esto no quiero decir que se dejará de sufrir, sino más bien que se comenzará a disfrutar y por ende, estaremos mejor. Esto no puede ser comentado con el paciente ya que no podemos prometer buenas evoluciones ni plantear la felicidad como un objetivo de nuestra terapia.
Lo complicado del asunto es hacer que una persona que lleva toda la vida pensando de esta manera, llegue a la conclusión de lo que debe hacer es dejar de luchar en contra de su gran malestar y dejarlo estar para poder empezar a vivir la vida que realmente quiere llevar.
Por esta razón, es importante crear situaciones en consulta que “fuercen” al paciente a llegar a la conclusión de que debe aceptar su malestar, utilizando ejemplos de su pasado o metáforas ya que al llegar a esa conclusión por sí mismo puede introducirla mejor en su vida y se sentirá activo y reforzado dentro de su proceso terapéutico.
2.
(Durante una fisicalización)
-T: ¿Y dónde tienes ese nudo?
-P: En mi estómago, es insoportable.
-T: ¿Qué te gustaría hacer con él?
-P: Sacármelo y que se vaya lejos de mí…
-T: Intenta sacar ese nudo de tu estómago y aléjalo de ti.
-P: No puedo… no puedo separarlo de mí, siempre vuelve.
-T: Quiero que pienses en tus experiencias previas, en aquellas situaciones en las que intentaste eliminar ese nudo de tu interior.
-P: Sí…
-T: ¿Pudiste conseguirlo?
-P: No, aunque disminuyese la mala sensación siempre volvía y a veces con más fuerza.
-T: Entonces tu experiencia te dice que no es posible separarlo de ti y mandarlo lejos.
-P: no… es imposible.
-T: Pues quiero que intentes sacarlo de ti y tenerlo en una mano sin alejarlo, dime cuando tengas ese nudo en tu mano.
-P: Vale
-T: ¿Dónde está el nudo?
-P: En mi mano…
-T: ¿Y quién lo está mirando?
-P: Yo
-T: ¿Crees que puedes colocar ese nudo en alguna parte de tu cuerpo en la que no te impida lograr tus objetivos?
-P: Podría ser… en mi hombro.
-T: Colócalo ahí y dime cuándo lo tienes.
-P: Ya.
-T: ¿Notas como puedes cargar con ese nudo sin necesidad de alejarlo de ti y encaminarte hacia lo que realmente valoras?...
1)
ResponderEliminarCuantas veces he escuchado en mi día a día que la vida no es un camino de rosas, que la vida esta llena de dolor y de situaciones horribles, pero que no me queda más remedio que fastidiarme y apechugar con lo que me ha tocado vivir y seguir adelante. Pues echando la vista atrás, lo he escuchado miles de veces, incluso diciéndomelo a mi misma, “Andrea, es lo que te ha tocado vivir, no sirve de nada recrearse en el dolor, ni el victivismo ni nada que te haga perder el tiempo y las energías”. Estas energías hay que invertirlas en seguir adelante.
Hasta aquí todo muy bonito, pero y cuántas veces me he preguntado yo y otras tantas personas más, pero ¿cómo narices hago eso de aceptar la situación y seguir para adelante, si realmente no tengo motivos para ello?, cómo acepto que la vida a veces pone piedras muy duras en el camino?
Es ahora en este momento de mi vida, cuando he conocido Act, cuando empiezo a darle significado y a responder a esta pregunta, cómo lo hago? Pues lo hago pensando en lo que realmente es importante para mi y en los valores que rigen mi vida, porque ellos siempre estarán en mí y me acompañaran, independientemente de que no tenga motivación para seguir adelante, mis valores siempre estarán conmigo y tendré que tirar de ellos, para poder aceptar todo lo malo que tiene la vida, y ser consecuente con ellos.
Es por esta razón por lo que Act, me parece tan potente, porque conecta con los valores de la persona. Es realmente alucinante, como aun plateándole a una persona en consulta que va a seguir sufriendo y pasándolo mal, lo acepta y quiere caminar al lado del malestar con tal de hacer lo que es importante en la vida para esa persona y por lo tanto va a hacer lo que quiere hacer.
2)
ResponderEliminarCliente: Andrea, menos mal que te veo porque esta semana he estado super agobiada, solo he tenido pensamiento malos y sentimientos horribles, creo que esto de pensar tanto no me esta viniendo bien.
Terapeuta: entonces me estas diciendo que esta semana has estado agobiada porque has tenido muchos pensamientos negativos y no te has podido deshacer de ellos no?
C: si si, no ha habido manera de quitármelos de encima.
T: y que has hecho para quitártelos de encima?
C: he intentado distraerme haciendo cosas con mis amigos, yendo de compras, pero esa sensación nunca desaparece, siempre me siento mal y yo quiero sentirme bien de una vez, y no hay manera.
T: entonces ese sentimiento de malestar te ha dejado llevar a cabo eso que querías hacer?
C: bueno, en parte, he salido con mis amigas, pero me encontraba tan mal que a la media hora me he tenido que volver a casa porque no podía más con esa situación.
T: Vale, entonces podríamos decir, que ese malestar que sentías ha impedido que llevaras a cabo tus planes, no es así?
C: si si, totalmente.
T: de acuerdo, por lo que me cuentas, podríamos asemejar tu caso a este otro parecido que te voy a contar. Imagina que estas con tus amigas de compras como el otro día, y de repente aparece una mosca que te molesta y te hace sentir incomoda. Que harías?
C: pues intentaría apartarla todo el rato de mí, dándole manotazos para que se alejara hasta conseguir aplastarla.
T: vale, pongamos que consigues aplastarla, cree que seria posible que apareciera otra mosca de nuevo?
C: si, es lo más probable, y además lo mas probable es que no consiga que se vaya ni aplastarla, al menos en un tiempo considerable.
T: vale, entonces esta mosca o moscas no te dejan disfrutar con tus amigas del momento que estas viviendo y tu finalmente te acabas yendo del lugar porque no las soportas, a qué puede parecerse esto que te cuento?
C: pues creo que esas moscas que me cuentas son mi malestar.
T: y cuánto tiempo llevas pegándole manotazos a ese malestar? Y que consecuencias tiene que te revelas contra ellas pegándoles manotazos?
C: llevo así mucho tiempo y le dedico mucho tiempo, cansándome finalmente de pegarles manotazos y yéndome a casa.
T: y cuando llegas a casa te sientes mejor ¿
C: no, me siento peor, porque yo quería quedarme con mis amigas, y por culpa de la mosca no lo he conseguido.
T: entonces que podríamos hacer con las moscas?
C: yo quiero conseguir echarlas
T: pero eso no es lo que has estado haciendo hasta el momento?
C: si
T: y te ha servido para algo?
C: no
T: entones, que podemos hacer ahora?
C: pues no lo se, pero lo que esta claro es que seguir haciendo lo que hacia no sirve para nada.
T: vale, y que te parece si dejas que esta mosca revolotee a tu alrededor y tu mientras ellas están ahí hagas los que quieras hacer, que en este caso es estar con tus amigas?
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