Desesperanza creativa





Ahondamos en algo confuso y a veces desesperanzador...aguas turbulentas, tan dispares como las líneas negras de la pintura...nuestra labor es ver el sentido dentro del caos. Esto es, generar un estado de desesperanza en el cliente para que contacte con el coste que tiene evitar estar en contacto con aquello que le genera malestar para su vida. Es decir, que todo aquello que ha hecho, y que continua haciendo para, por ejemplo, eliminar su ansiedad, no ha servido de nada, pues aunque haya podido funcionar a corto plazo, a largo plazo la ansiedad vuelve cada vez con mayor frecuencia e intensidad.

Toda persona que llega a consulta, llega con un motivo en particular, aunque en general este suele estar dirigido a quitarse algo que no quiere tener (pensamientos, emociones, impulsos),  y para lo cual ha intentado mil y una cosa diferente. Esto es lo que se conoce como agenda de control.

Es decir, todo el repertorio conductual que la persona ha desarrollado para intentar no estar en contacto con aquello que le produce malestar. Y que sigue expresando actualmente puesto que está siendo reforzado.

La desesperanza creativa consiste en, por un lado, derivar funciones aversivas a las conductas que están manteniendo el problema por reforzamiento negativo. Por otro lado, derivar funciones apetitivas a nuevos repertorios de conductas que estén en un marco de coordinación entre los eventos internos que le generan malestar y las cosas valiosas que quiere la persona.

Los objetivos de la desesperanza creativa son:

1. Que los clientes identifiquen las estrategias que han seguido para solucionar su problema y que no le han servido.

Importante, lo que no ha funcionado no es la persona, sino la estrategia que ha usado para solucionar su problema.

Vale, Juan, puedo ver que has invertido un gran tiempo en hacer cosas para hacer desaparecer tu ansiedad, para no sentirla. Has dejado de ir a clases de guitarra, apenas vas a la universidad, te marchas a tu dormitorio cuando tus compañeros de piso traen alguien a casa, etc
Aunque parece que todo esto que has estado haciendo hasta ahora para librarte de tu ansiedad  no te ha funcionado, ¿verdad?

2. Generar apertura a tomar direcciones nuevas en dirección a sus valores.

Sería como: Imagínate que estas en un punto cualquiera del mundo, y que te gustaría ir hacia algún país que se situé al Norte, llevas tiempo avanzando hacia ese país, pero por más que caminas, no consigues llegar, has intentado todo tipo de cosas. Pero nada, no consigues avanzar. ¿Qué podemos hacer entonces?

Primero, vamos a comenzar por aquello que sabemos. Y es que ir hacia el norte por ese camino no nos acerca al destino que queremos llegar. ¿Verdad?  

Bien, ¿qué alternativa se te ocurre? ¿De qué otra forma podríamos ir a un lugar que está en el Norte sin ir directamente hacia el norte?

¿Podemos dirigirnos hacia el sur? Tal vez, sea un trayecto más largo y no sabemos qué ocurrirá, pero es una posibilidad también para llegar al punto deseado. Lo que sí sabemos es lo que ocurre si nos dirigimos a nuestro punto de destino si avanzamos hacia el norte.

¿Qué te parece, se parece esto en algo a lo que te ocurre en tu día a día con tu ansiedad? 

¿Comenzamos a caminar?

Caso

Juan, 41 años de edad. Hace 4 meses que se ha separado de su mujer. Comenta, que sin querer, se enteró de que su mujer estaba manteniendo una aventura sentimental con otro hombre desde hace algunos años, motivo por el que decide poner fin a su relación.

Juan declara que al principio de la separación se sintió aliviado, pero que esto le duró muy poco tiempo. Desde entonces se siente solo y estúpido, no entiende nada de lo que ha pasado. Pasa la mayor parte del tiempo preguntándose cómo ha podido suceder eso, y todo delante de su cara. Se siente humillado y tonto. Motivo por el cual apenas sale de casa, siente que sus vecinos lo miran raro. Hace 3 meses que ha dejado de ir al trabajo. Su jefe ha intentado contactar varías veces con él por teléfono pero Juan no le contesta. Dice que se siente incapaz para trabajar, que no sirve, al igual que no ha servido como marido.

Tiene problemas para conciliar el sueño. Hay días que se despierta agitado, baja al salón, coge los álbum de fotos que tiene en casa y se pone a recordar momentos de cuando comenzó a salir con María, su ex pareja. Comenta que puede tirarse así hasta que cae rendido en el sofá.
Juan ha retomado un antiguo hobby de su adolescencia, leer comic de ciencia ficción. Juan declara que suele pasarse las tardes leyendo todos los comic que encontró en una caja en su desván. Nos dice que aunque tiene muchos comic, no tiene muchas de las sagas completas, por lo que ha hecho un pedido a una tienda online para que se los envíe a casa.

Respecto a sus amigos, dice que hace como un mes que no los ve, que se han olvidado de él, que ya no le llaman ni nada. “Están todo el día con sus pareja, o cuando salen, salen en pareja y eso me hace sentir raro y me recuerda a María”


EJERCICIO

  1. Identificar la agenda de control del cliente
  2. Ilustrar un dialogo entre terapeuta y cliente donde se observe el proceso de desesperanza creativa.

7 comentarios:

  1. 1) En este caso podemos identificar como la agenda de control del cliente:

    a. Las excesivas rumiaciones sobre “cómo ha podido ocurrir la situación”, recordar momentos de cuándo empezó a salir con María.
    b. No salir de casa.
    c. No ir al trabajo desde hace 3 meses.
    d. No coger el teléfono a su jefe.
    e. Leer comics durante mucho tiempo.
    f. No ver a sus amigos desde hace un mes.

    2) El diálogo podría ser el siguiente:

    Terapeuta (T): Bueno Juan, por lo que me comentas, desde hace un tiempo, no sales de casa, no vas al trabajo, no coges el teléfono y tampoco ves a tus amigos y yo me pregunto, todo esto que haces, ha hecho que te sientas mejor? Han desaparecido tus sentimientos de soledad, de ser un estúpido, ect?

    Juan (J): Pues la verdad es que esos sentimientos no han desaparecido, pero al menos no me siento mal porque los vecinos me miren raro o por ver a mis amigos con sus parejas.

    (T): Entonces, todo esto que haces, te resulta efectivo al 100% o sólo en parte?

    (J): Pues ahora que lo dices, sólo en cierta parte, porque realmente me sigo sintiendo inútil, solo, estúpido y un montón de cosas más.

    (T): Vale, entonces si nos basamos en tu experiencia hasta el momento, podemos decir que todo lo que estas haciendo no tiene eficacia?

    (J): Sí, totalmente.

    (T): Entonces, si esto no funciona, qué crees que podrías hacer?

    (J): Pues no lo sé, supongo que para eso estoy aquí, para que me ayudes.

    (T): Concretamente entonces, para qué estas tu aquí, en que crees que puedo yo ayudarte?

    (J): Pues a que desaparezca todo este malestar.

    (T): Entonces por lo que me dices, que desaparezca este malestar es importante para ti; pero, y si te dijera que yo a eso no puedo ayudarte? Porque los pensamientos y sensaciones de malestar siempre van a estar ahí?

    (J): Y por qué estoy aquí entonces?

    (T): Pues porque aún no te he dado la buena noticia, que es a lo que sí puedo ayudarte. Puedo ayudarte a que hagas lo que quieres hacer y lleves la vida que quieres llevar.

    (J): Perdona pero no entiendo muy bien lo que me quieres decir.

    (T): A ver, si yo te pregunto qué cosas te importan en la vida, tú qué me dirías?

    (J): Pues te diría que para mi es importante poder volver a llevar una vida normal, haciendo cosas normales.

    (T): Y qué es para ti llevar una vida normal, Juan? Concrétame un poco más, por favor.

    (J): Para mí una vida normal es poder ir a trabajar todos los días, salir con los amigos, dormir bien, volver a tener pareja algún día.

    (T): Vale, pues eso es en lo que yo te puedo ayudar. Puedo ayudarte a hacer esas cosas que son importante para ti y que quieres hacer, pero no puedo ayudarte ni garantizarte que no vuelvas a sentir ni que desaparezcan esas sensaciones, pensamientos y sentimientos que tanto te molestan.
    Es decir, te propongo que elijas entre dos cosas:

    a) que sigas haciendo lo que estas haciendo hasta el momento y que sabes que no te está dando resultado, a la vez que sigues experimentando malestar.

    b) que hagas cosas nuevas, que son las que realmente quieres hacer a la vez que sigues experimentando malestar

    Entre estas dos opciones con cuál te quedarías?

    (J): pero es que entonces escoja la que escoja, voy a seguir sintiéndome mal no?

    (T): Sí, pero en una de las opciones, harás lo que es importante para ti, llevaras la vida que quieres llevar, y en la otra opción no. Entonces, cuál eliges?

    (J): Pues por lo menos, aunque me vaya a seguir sintiendo mal, me gustaría hacer aquello que quiero hacer, pero cómo lo hago?

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  2. Las agendas de control de nuestro cliente son:
    -Preguntarse a si mismo como ha podido ocurrir, buscar causas.
    -No salir de casa.
    -Pensar en que sus vecinos lo miran raro.
    -Dejar el trabajo.
    -No contestar a las llamadas de su jefe.
    -Bajar al salón y mirar fotos de su ex.
    -Pasarse horas leyendo comic.

    El dialogo que propongo es:
    T:¿ En qué puedo ayudarte?
    J: Quiero sentirme sentirme bien, ya que no puedo dejar de sentirme mal y de pensar en mi ex y en que he sido un inútil como pareja.Siento como si me pegase cabezazos contra un muro.
    T: Cuéntame ¿cuales dirías que son esos cabezazos?
    J: Pues no puedo dejar de sentirme un inútil, creo que no he servido como pareja, que no soy un buen trabajador, no puedo dejar de mirar fotos suyas...
    T: ¿Me estas diciendo que esos son tus cabezazos no?
    J:si
    T: ¿ Y para que te haces daño de esa manera?
    J: Para dejar de sentirme mal.
    T: ¿ Y si yo te dijese que nunca vas a dejar de sentirte mal?
    J:¡No me digas eso!
    T: Te vas a sentir mal, pero te propongo una cosa, sabiendo que seguramente te vayas a sentir mal dime algo que puedas hacer aparte de pegarte cabezazos...

    No se si es un ejemplo de desesperanza creativa o si falta aun algo.
    Un saludo.

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  3. La agenda de control de Juan es:
    1. Sentirse solo, estúpido y humillado
    2. Se pregunta cómo ha podido suceder
    3. No sale de casa
    4. Cree que los vecinos le miran raro
    5. Ha dejado de ir al trabajo
    6. No responde a las llamadas de su jefe
    7. Piensa que no sirve para trabajar, y que no ha servido como marido
    8. Mirar el álbum de fotos recordando momentos con su ex pareja
    9. No ve a sus amigos

    El diálogo podría ser:

    Terapeuta (T): Bien Juan, por lo que me has comentado, te sientes mal y a causa de esto has decido hacer una serie de cosas para así intentar aliviar este sufrimiento, como puede ser, dejar de salir con tus amigos, no ir a trabajar e incluso dejar de salir de casa, ¿cierto?

    Juan (J): Sí, así es, no sirvo para nada, mejor quedarme en casa que hacer otra cosa.

    T: Está bien, ¿y hasta ahora esto ha aliviado tu sufrimiento?

    J: No, claramente no, por eso estoy aquí.

    T: ¿De qué manera crees que se podría aliviar tu sufrimiento?

    J: Pues no lo sé, quizás dejándome de sentir tan estúpido.

    T: Bien, ¿Sabes cómo es el proceso de alguien que comienza por primera vez el gimnasio?
    Al principio se va motivado, porque llevamos nuestra ropa nueva, unas expectativas de que nos vamos a sentir mejor haciendo deporte y vamos a pasar un rato agradable.
    ¿Pero qué ocurre después de la primera clase, al siguiente día de levantarnos?
    Estamos llenos de agujetas, nos duelen partes del cuerpo que no sabíamos ni que existían, pero aun así, sabemos que es algo que debe ocurrir, que es normal sentir cansancio y tener agujetas después de hacer ejercicio. Pero no por ello dejamos de ir al gimnasio ¿verdad? Continuamos yendo hasta que por fin esa sensación empieza a desaparecer y realmente empezamos a sentirnos mejor.
    Pues bien, esto es algo parecido a lo que a ti te ocurre, después de una separación, es normal que te sientas mal, que te sientas desubicado, te hagas mil preguntas de cómo ha podido suceder, pero no por ello debemos dejar de realizar aquello que nos gusta y con lo que disfrutamos, aquellas cosas que son importantes para nosotros, a pesar del dolor que sentimos. Debemos descubrir que cosas son las que te gustan, como por ejemplo has dicho antes, leer comics, y poco a poco ese malestar que ahora tenemos se irá disipando y los momentos de disfrute serán mayores.
    ¿Qué te parece? ¿Nos apuntamos al gimnasio?.

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  4. 1.
    La agenda de control del cliente consiste en no salir de casa, no ir al trabajo, no responder llamadas de su jefe, leer cómics compulsivamente y encargarlos por internet, pasar tiempo viendo fotos de su anterior relación y rumiar sobre los posibles motivos de la infidelidad de su exmujer.

    2.

    -T: Y ¿qué haces tú para intentar reducir ese malestar a causa de tu ruptura?

    -P: Pues… evito salir de casa, no quiero ir al trabajo ya que no podré ser un buen trabajador como antes. Me paso el día leyendo mis cómics antiguos… e incluso tuve que encargar los que me faltaban por internet con tal de no salir a la calle. A veces me paso noches en vela viendo fotos antiguas y preguntándome por qué lo hizo…

    -T: Vale… ¿y crees que estas estrategias te han ayudado a eliminar o reducir tu malestar?

    -P: Quizás leer cómics es lo que más me sirva, ya que cuando leo sí que se me olvidan mis problemas. Es la mejor solución que he encontrado hasta ahora.

    -T: Entonces leyendo cómics puedes superar este malestar.

    -P: Bueno… no del todo, porque cuando dejo de leer los pensamientos y sentimientos vuelven, no puedo estar leyendo todo el día.

    -T: Entonces podríamos decir que por ahora tus intentos de solucionar tu estado no han funcionado, no han eliminado tu malestar.

    -P: Pues la verdad es que no, ¿qué puedo hacer?

    -T: Juan, quiero que me digas qué cosas son importantes para ti ahora mismo, qué es lo que te gustaría poder hacer con tu vida, hacia dónde dirigirla.

    -P: La verdad es que ahora mismo me siento un inútil, me gustaría poder ver que puedo volver al trabajo, puedo volver a quedar con amigos, creo que ellos serían un gran apoyo en este momento difícil y ahora que no salgo, no les veo hace mucho tiempo.

    -T: Y si te dijera que el precio que hay que pagar para poder intentar conseguir tus objetivos y encaminar tu vida es pasar ese malestar, ¿estarías dispuesto a pagar?

    -P: ¿Quieres decir que tengo que pasarlo mal? ¿Para intentarlo?

    -T: Quiero saber si tu trabajo y tus amigos son tan importantes como para pagar con tu ansiedad por ellos.

    -P: Pues sí lo son, pero si pago con ansiedad, ¿es seguro que conseguiré mis objetivos?

    -T: Yo no puedo asegurártelo, pero creo que ya has intentado otras soluciones que no han funcionado. Ahora mismo puedes optar por dos caminos, uno, seguir con las estrategias que utilizaste hasta ahora que eliminaron un poco tu ansiedad pero no te ayudaron a acercarte a las cosas importantes de tu vida. Otro, trabajar conmigo pagando con dosis de ansiedad para poder encauzar tu vida de nuevo y dirigirte hacia aquello que consideras importante. ¿Qué me dices, trabajamos juntos?

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  6. EJERCICIO 1.
    En el caso de Juan, la agenda de control serían las horas que pasa aislado viendo las fotos y leyendo comic, así como el hecho de faltar al trabajo, evitar a su jefe, y abandonar su vida social.

    EJERCICIO 2.
    Terapeuta: Y cuando experimentas todo ese malestar tan fuerte ¿Qué haces?

    Juan: Me siento a ver fotos de María, en los buenos tiempos. Leo cómic, eso me distrae. No respondo el teléfono a nadie. He dejado de ir al trabajo, evito las llamadas de mi jefe y de mis amigos.

    T: ¿Te hace eso sentir mejor?

    J: Durante un rato sí, la verdad. Llevo mi mente a otra parte, me distraigo y dejo de pensar. Pero luego vuelvo a la realidad y es mucho más duro porque me veo en el mismo sitio.

    T: Podríamos decir entonces, que estas estrategias que has estado usando este tiempo han servido quizá para alejarte del malestar momentáneamente, y quizá si tienen éxito a corto plazo, pero a largo plazo nada cambia, todo sigue igual. ¿Podríamos considerarlo así? ¿Estás de acuerdo?

    J: Sí, realmente si…

    T: Entiendo…, Juan ahora hablemos de las cosas importantes de tu vida. Cuéntame, ¿Dónde estarías hoy si nada dentro de ti te lo impidiera?, ¿Quién serías si hubieras superado tu ruptura y estuvieras llevando la vida que quieres?

    J: Estaría en mi trabajo, me gusta mi trabajo. Dedicaría mi tiempo a descansar, a leer, a salir con mis amigos.

    T: Y si tuvieras la posibilidad de escoger entre dos caminos a seguir en tu vida. Uno de ellos sería sufrir por tu ruptura y cargar con los sentimientos que ello conlleva y dejar de lado tu vida, no avanzar y dejar de lado aquello que te importa. Y el segundo camino fuera sufrir por tu ruptura y cargar con los sentimientos que ello conlleva y a su vez realizar tus metas, cumplir en tu trabajo, y sentir que estás cuidando todo aquello que es importante para ti.

    J: La segunda…Pero yo quiero dejar de sentirme mal, quiero que me quites este malestar.

    T: Te diré algo que quizá no era lo que esperabas escuchar hoy aquí. Pero yo no puedo librarte de ese malestar. Es un dolor natural, es la consecuencia de un acontecimiento doloroso y por tanto duele. Pero como te he dicho, tienes dos opciones, puedes coger ese dolor y transformarlo en una enorme roca encadenada a tu pie, y tirar de ella hasta que te lleve a hundirte a lo más hondo. O puedes transformar ese dolor en una mochila que con esfuerzo puedas llevar contigo a la espalda y poder así realizar tus metas, seguir tu vida, y no dar de lado aquello que te importa, y así, poco a poco, ese peso irá a menos.

    ¿Estás dispuesto a echarte el peso a la espalda y salir a recuperar el curso de tu vida?

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  7. 1. La agenda de control de Juan puede ser la siguiente:
     Rumiaciones contínuas, búsqueda de explicaciones…
     No salir de casa
     No ir al trabajo
     No contestar a las llamadas del jefe
     Autocastigarse
     Ver fotos antiguas para recordar el pasado
     Leer comics de su época adolescente
     No salir con los amigos
     Justificar su comportamiento (no salgo con los amigos porque...)
    2. El dialogo que podemos entablar con Juan podría ser
    T: Bueno Juan me cuentas que llevas ya un tiempo haciendo muchas cosas, cosas como tratar de buscar una explicación, el ver fotos antiguas, el quedarte en casa, el no salir con tus amigos… y esto te ha debido suponer un esfuerzo enorme ¿verdad?
    J: Sí
    T: Puedo imaginarlo, y todo esto que llevas estos tres meses haciendo, ¿te ha servido?
    J: Bueno me sirve durante un rato pero luego vuelvo a sentirme mal, vuelve la angustia, la rabia…
    T: Entonces sirve momentáneamente pero no funciona
    J: Pues sí por eso estoy aquí porque quiero que me ayudes a no sentirme así
    T: A ver si te he entendido; tú has tenido una experiencia dolorosa y quieres que yo te ayude a no sentir malestar verdad?
    J: Claro
    T: Pues siento decirte Juan que lo que te está pasando es lo normal, cuando tenemos una experiencia dolorosa nos sentimos mal, sentimos dolor, rabia, tristeza… y yo no puedo ayudarte a no sentir eso.
    J: Entonces, ¿tengo que aguantarme con esto?
    T: Yo no he dicho nada de aguantarte, he dicho que no puedo ayudarte a que no sientas lo que estás sintiendo. Tampoco voy ayudarte a que sigas repitiendo lo que hasta ahora has hecho, porque la experiencia te ha demostrado una y otra vez que no te funciona…
    (le dejamos unos segundos para que madure esta información..)
    J: Y, ¿entonces qué? ¿no hay solución?
    T: ¿Te he dicho yo eso?
    J: No
    T: La experiencia ¿qué te está diciendo? Estas empleando mucho esfuerzo en hacer cosas que no te sirven, ¿quieres seguir repitiéndolas? ¿Estás dispuesto a hacer algo diferente?
    J: Sí
    T: Imagina que fueses un jardinero y tu vida fuera como un jardín, tú eres el único responsable de tu jardín, ni yo ni nadie puede plantar nada en tu jardín, eres tú quien tiene la responsabilidad de cuidar de las plantas que en él haya ¿qué plantas hay ahora en tu vida, en tu jardín?
    J: Ahora todo está seco
    T: Bien, y como ves ese jardín seco
    J: Pues con plantas secas, con espinos…
    T: Y alguna vez en tú jardín esas plantas ¿han estado diferentes? ¿han tenido flores?
    J: Claro que sí cuando estaba con mi exmujer, cuando no me sentía así
    T: Y qué plantas había? ¿qué era importante para ti en el jardín de tu vida?
    J: Pues mi trabajo, mis amigos, mi familia…
    T: Y ahora desde la separación tu jardín ha cambiado, las plantas que antes estaban verdes y con flores ahora están secas y rodeadas de espinos, de malas hierbas verdad?
    J: Sí así es
    T: Y tú no quieres que tu jardín esté así, y entonces ¿qué quieres que haya en tu jardín?
    J: No sé, como todo el mundo, plantas con flores, sin malas hierbas
    T: A ver acabas de decir algo muy clarificador, no quieres tener malas hierbas, esas malas hierbas podrían ser esos sentimientos de dolor, de rabia, de tristeza…?
    J: Puede ser
    T: Y lo que has estado haciendo para quitar esas malas hierbas, el buscar explicaciones, el autocastigarte, el quedarte en casa, el no ir a trabajar, el no salir con los amigos….? Y como has estado dedicado a quitar esa mala hierba, qué ha pasado con las plantas que antes estaban verdes y con flores y que para ti eran importantes?
    J: Pues que se han ido secando…
    T: Claro, es normal, y estas dispuesto a volver a cuidar de nuevo lo que para ti es importante, porque a eso si puedo ayudarte.
    J: Pues sí, ahora lo he entendido.

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